Disciples Peace Fellowship Statement on Syria

Recent statements by our President and other elected leaders regarding potential military strikes in Syria have been disappointing to pacifists and just war adherents alike.  Although most agree that the war crime of using chemical weapons, especially against innocent people, is action that should be condemned by the international community, we must ask: what should be our response to such an ugly act of violence?  

The Executive Committee of the Disciples Peace Fellowship (DPF) has unanimously agreed that the proper response by the United States is not the use of military force, however “targeted” and “limited” strikes may be.  Our organization has traditionally been known to follow a pacifist philosophy which would find all war and violence wrong; however, our membership also consists of just war adherents who believe that certain wars and specific acts of force may be necessary.  Despite our diversity, we all agree that US military action in Syria is not the right path.  The General Minister and President of the Christian Church (Disciples of Christ), Sharon Watkins, signed an inter-faith letter sent to Congress last week petitioning our representatives to vote against such strikes.

We commend the recent conversations between the US and Russia in Geneva that concluded in agreement to rid Syria of its chemical weapons.  We applaud the next steps that include bringing together the United Nations to pass a resolution that would eliminate chemical weapons in Syria.  We are pleased to see the US government decide that diplomacy is a better option than military force.  Most of all, we are hopeful that UN investigators can assist in eliminating chemical weapons in Syria in order to stop more innocent people from dying and further the cause of peace.  We believe that these actions, based in unity among nations as well as the lack of violent response, will lead to positive results.

In reflecting on how we should respond in the face of such brutality anywhere, we remember the words of Martin Luther King, Jr.: “Violence ends by defeating itself. It creates bitterness in the survivors and brutality in the destroyers.”

We continue to work and pray for a peaceful resolution to the violence currently engulfing Syria.

*DPF is the oldest existing Peace Fellowship of any denomination in the United States.   We are dedicated to the elimination of war, Biblical principles of peace and justice, and keeping these passions alive within the Christian Church (Disciples of Christ).  

 

Las declaraciones recientes de nuestro Presidente y de otros de nuestros líderes electos sobre la potencial de ataques militares en Siria han sido decepcionantes tanto para los pacifistas como para los adherentes a una “guerra justa”. Aunque la mayoría está de acuerdo que el uso de armas químicas, especialmente contra gente inocente, es una acción que debe ser condenada por la comunidad internacional, todos y cada uno de nosotros debemos preguntarnos: ¿cuál debe ser nuestra respuesta a un acto de violencia tan atroz?


El Comité Ejecutivo del Colectivo Discípulos en Pro de la Paz (DPF “Disciples Peace Fellowship” en inglés) ha acordado por unanimidad que la respuesta apropiada de los Estados Unidos no debería ser el uso de la fuerza militar, incluso si esta fuera dirigida y limitada.  No obstante alguno de los miembros de nuestro colectivo creen que ciertas guerras y actos específicos de fuerza pueden ser necesario, el Colectivo Discípulos en pro de la Paz es conocido por seguir una filosofía pacifista que cree que toda la guerra y la violencia son dañinas e innecesarias. A pesar de nuestra diversidad, todos estamos de acuerdo en que la acción militar de EE.UU. en contra de Siria no es el camino correcto a seguir. El Ministro General y Presidente de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo), Sharon Watkins, firmó una carta interreligiosa enviada la semana pasada al Congreso solicitando a nuestros representantes a votar en contra de tales ataques.

Felicitamos a las conversaciones recientes entre los EE.UU. y Rusia en Ginebra, los cuales concluyeron en un acuerdo para liberar a Siria de sus armas químicas. Aplaudimos a los próximos pasos que incluyen reuniendo las Naciones Unidas a aprobar una resolución que eliminará las armas químicas en Siria. Estamos contentos de ver al gobierno de EE.UU. decidir que la diplomacia es una opción mejor que la fuerza militar.  Y por sobre todo, tenemos la esperanza de que los agentes de las Naciones Unidas puedan ayudar en la eliminación de las armas químicas en Siria con el fin de evitar que más personas inocentes mueran, promoviendo así la paz. Creemos que estas acciones, basadas en la unidad entre las naciones, y con la falta de una respuesta violenta, darán resultados positivos.

Al reflexionar sobre cómo debemos responder ante tal brutalidad en cualquier lugar, recordemos las palabras de Martin Luther King, Jr.: "La violencia termina derrotando a sí mismo. Crea amargura en los supervivientes y brutalidad en los destructores”.

Sigamos trabajando y orando por una solución pacífica a la violencia que actualmente envuelve a Siria.

* DPF es el colectivo por la paz de mayor antiguedad existente dentro de cualquier denominación religiosa en los Estados Unidos. Estamos dedicados a la eliminación de la guerra, los principios bíblicos de la paz y la justicia, y mantener estas pasiones vivas dentro de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo).